La chica del stand de Nars

La chica del stand de Nars es un genio. Lo juro. Siempre encuentra EL colorete o LA barra o lo que sea. Ese tono que tú nunca cogerías y que cambia totalmente tus rasgos y te favorece como no creías que te pudiese favorecer. Siempre has pensado que te quedaría espantoso un rojo rojísimo en los labios, llega ella, me lo pone y todo el mundo piensa que estoy despampanante con esa barra de labios, y cada vez que la pongo no escucho más que cumplidos.

Hoy me he llevado una barra más pigmentada, una no muy de diario (de diario me gusta sexual healing, también de Nars) Es una barra preciosa, un color entre rojo y fucsia más subidito que yo jamás me habría atrevido a coger, el afghan red

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Queda precioso, no es tan sexy como el rojo, pero es un tono muy bonito e invernal, que con el pelo un poco más rojizo (sí, tengo que cambiarme el tono, hacerme las cejas y aclarármelas un poco: creo que es mi apasionante plan del viernes que viene) va a quedar estupendo. Un color que da carácter, con un brillito satinado… Es precioso

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Estas dos son mis otros dos queridos labiales de Nars. Así que mis barras fetiche pasan a ser las tres de Nars: sexual healing para el día a día, afghan red para fuera del curro y mi súper rojo forbidden red para momentos especiales. Tengo 200 gloss que al final no uso (no me acaba de gustar el gloss, tienes que retocarte cada dos por tres) y un montón de barras muy bonitas, aunque los tonos no acaban de favorecerme.

Y es que en cuestión de potingues al final lo mejor es dejararse aconsejar. El tono que te parece bonito te puede quedar como el culo, por bonito que sea. Y si das con un genio como la chica del stand de Nars, tanto mejor